Escrito por Andrés Siebert
La sección Cine Expandido del 31º FICValdivia presentó “Huellas Generativas”, un programa que explora las conexiones entre lo vegetal, lo humano, y lo tecnológico en un momento en el que las inteligencias artificiales y las formas generativas de la naturaleza coexisten en nuestra vida diaria. Una de las presentaciones más esperadas fue la del dúo Hypereikon, conformado por María Constanza Lobos y Sebastián Rojas, quienes ofrecieron una cautivadora performance de cierre en la Galería Réplica.
Bajo el nombre “Transmisiones de lo cíclico y errático de la información digital remanente como si esta fuese otra forma de vida”, Hypereikon desafió las nociones tradicionales de la narración visual. Su obra se centra en cómo los residuos digitales “fragmentos de imágenes que nos bombardean constantemente” pueden adquirir una vida propia. A través de algoritmos, el dúo manipula esas imágenes, transformándolas en ciclos y fragmentaciones continuas que parecen desbordarse de los límites de la pantalla.
“Este concepto parte un poco de la idea de querer hacer un cortometraje- performance, mezclar estos dos mundos y trabajar con inteligencia artificial para pensar y re imaginar la naturaleza”, explica María Constanza Lobos. “Pero también, haciendo un paralelo hacia la artificialidad, de una forma en que no se demuestre un binarismo, sino que son ideas interconectadas”.
El programa “Huellas Generativas” resuena profundamente con este concepto, al conectar las nuevas formas generativas de IA con los procesos creativos de la naturaleza. El evento, celebrado en un espacio íntimo como la Galería Réplica, permitió a los asistentes sumergirse en una propuesta donde la tecnología y la naturaleza se fusionan en un diálogo complejo y enriquecedor.
Uno de los asistentes al evento, Álvaro Flores, relató su experiencia “mis sensaciones fueron intensas, en esa parte donde se exponen diversos tipos de ojos, te lleva, te hace viajar. Te abre la imaginación, personalmente yo me imaginé el universo en los ojos”. Su testimonio refleja el poder de la obra de Hypereikon para provocar un viaje sensorial en el espectador, abriendo puertas a nuevas interpretaciones visuales.
La performance, lejos de ser un simple espectáculo, plantea una reflexión sobre cómo habitamos un mundo donde las imágenes no-humanas cobran protagonismo. María Constanza Lobos lo aclara, “Esta performance trata de, a través de esta imagen artificial y sintética, un poco poner al espectador en el punto de vista de lo no humano, lo no humano entendiéndose como animales, vegetación. Es una reflexión en torno a eso”.
Josefina Camus, artista visual y otra de las asistentes, destacó la riqueza conceptual de la obra, “Me interesa mucho el trabajo que hacen como de organismos y de seres que son inspirados en especies naturales, paisajes, y cómo eso lo van modulando con la data que trabajan con inteligencia artificial y los medios que ocupan. El flujo de la experiencia es fascinante”, comentó al salir de la presentación.
La obra de Hypereikon no solo busca desafiar la estética convencional, sino también crear una conversación entre lo humano, lo artificial y lo natural.
Como dice Lobos “Probablemente esta performance termine siendo un corto más adelante, pero vamos a esperar un poco. La estamos haciendo circular antes de compartirla, como tal”. Este continuo proceso de transformación refleja el carácter impredecible y cíclico de las imágenes que componen su obra.
“Huellas Generativas” y la propuesta de Hypereikon se inscriben dentro de un contexto postdigital, donde las fronteras entre lo natural y lo artificial son cada vez más difusas, y las formas generativas “sean biológicas o algorítmicas” crean nuevos caminos para la sensibilidad contemporánea.



